Helen entró al ring decidida a demostrar su valía contra la experimentada e implacable Fenix. Sin embargo, desde los primeros instantes, Fenix demostró por qué era considerada una de las competidoras más duras. Haciendo uso de su fuerza, conocimiento del ring y tácticas agresivas, rápidamente tomó el control del combate y mantuvo a Helen a la defensiva. Cada vez que Helen intentaba remontar, Fenix encontraba la manera de detenerla, atacando sus puntos débiles y obligándola a luchar contra la adversidad constante. A pesar del coraje de Helen y su negativa a rendirse, Fenix continuó marcando el ritmo, desgastándola con una actuación calculada y dominante. A medida que avanzaba la batalla, la competidora más joven luchaba por recuperar el impulso, mientras que Fenix se mantenía concentrada en asegurar una victoria decisiva en un combate que se convirtió en una verdadera prueba de resistencia y determinación.