Una rivalidad de larga data llega a su punto crítico cuando Axl y Lizzy suben al tatami para un combate de lucha mixta y demostrar quién es realmente superior. Lizzy lucha con determinación y se niega a rendirse, pero Axl toma el control gradualmente castigando la zona media de su cuerpo con una serie implacable de golpes al estómago que la dejan exhausta y con dificultades para defenderse. Al percibir la oportunidad perfecta, Axl atrapa a Lizzy en una llave de estrangulamiento (*sleeper hold*) y aprieta con fuerza hasta que su resistencia se desvanece. Instantes después, el cuerpo de ella queda inerte y se desploma inconsciente sobre la lona, otorgándole a Axl una victoria decisiva e inolvidable.