Jade y Ashley entraron a la arena moviéndose como una fuerza sincronizada, seguras y concentradas, mientras que Elektra y Shak se mantenían frente a ellas, listas para demostrar su dominio ante un público enloquecido. El combate comenzó como un rápido y competitivo enfrentamiento por parejas, lleno de intercambios precisos y una excelente coordinación, pero la tensión entre Elektra y Shak fue aflorando poco a poco a medida que la falta de comunicación se convertía en indecisión. En un momento impactante a mitad del combate, Shak se negó a ayudar a su compañera, retrocediendo y permitiendo que Jade y Ashley dominaran a Elektra antes de atacarla ella misma, sellando una traición asombrosa que cambió por completo el rumbo de la pelea. Ante la incredulidad del público, Jade y Ashley aprovecharon el caos, transformando la confianza rota en victoria y dejando a Elektra sola tras la destrucción de su alianza bajo los focos de la arena.